Ella, Cayetana, la vida de una silenciosa sufridora

Antes de ponerme a hablar del libro, me gustaría confesar mi pasión por las autobiografías y las biografías. Es muy complicado que alguna no me guste y esto me hace ser una crítica fácil. No sé si es curiosidad, cotilleo, morbo, o simplemente interés en la vidas ajenas y en las reacciones de las personas, pero el caso, es que todavía no ha llegado el día en que pueda criticar ferozmente ninguna que me haya leído.

Si tuviera que definir este libro lo haría con dos adjetivos: fresco y aparente. Fresco porque está escrito con simpleza, con sinceridad, y se lee de manera ligera y constante. Con aparente, quizás hubiera otro adjetivo más adecuado para lo que quiero decir de él pero no lo he encontrado, quiero decir que Cayetana es una mujer que es muchas cosas pero quiere ir de otras muchas. No para de decir de sí misma cómo se ve en lugar de dejar al lector que lo adivine. Pretende darnos una imagen de sí misma que no consigue trasladar y deja abiertos algunos frentes que nos permiten deducir sus carencias, sus faltas y, sobre todo, sus remordimientos de conciencia por no haber hecho algunas cosas mejor (como prestar mayor atención a sus hijos), aunque ya se esfuerza ella en plasmar lo mejor que ha hecho.

Se la adivina egoísta, divertida, caprichosa, constante, apasionada, bien educada, con valores (aleatoriamente elegidos), pero ante todo, humana. Me gusta como no tiene problema en decir cómo ve las cosas, a veces lo hace por convencer y a veces por tratar de ser sincera, pero es curioso. Realmente cuenta su vida, lo hace por encima, sin adentrarse en lo profundo de los conflictos, lo que da pena, pero muchas veces si deja entreverlos.

Es sincera, no creo que nada de lo que diga sea mentira, aunque procura idealizar algunas situaciones y a algunas personas. Trata de definir bien la relación que ha tenido con su padre y sus dos primeros maridos, pero no describe bien las emociones. Se nota que es una mujer bloqueada, educada, como ella dice, para no quejarse, para seguir adelante sin sentir o sin decir que siente dolor.

Lo recomiendo porque me siguen apasionando las obras que hablan de personas, de vidas, de situaciones y de personalidades, pero desilusiona. Sigues sin conocer a Cayetana. Se la ve una mujer que ha sufrido mucho, pero más por haber sido obligada a guardarlo en silencio que por la vida que le ha tocado vivir. Sin embargo, se disfruta con la lectura y se llega a conocer un poco más a esa caprichosa mujer que realmente hace lo que le viene en gana.

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