El mundo ya ha cambiado

Que maravilloso vídeo (abajo) para ilustrar el cambio que está suponiendo internet para todos nosotros. Lo que viene a decir es que el mundo ha dado un cambio radical. Ahora todos tenemos voz y voto y debemos ejercerlo, hablar, opinar, MANIFESTARNOS. Prácticamente es una obligación, como lo es votar. Debemos creer que la fuerza individual es la fuerza del conjunto, es lo que está permitiendo internet y lo que estamos haciendo real todos.

La historia del video, que está causando verdadero furor en las redes sociales (ya supera más de 100 millones de visitas en la primera semana, dicen q el más visto en menos tiempo) habla del “famoso verdugo de Uganda”, KONI, que capturó al hermano de Jacob en uno de sus crímenes. La campaña está realizada por Invisible Children INC.

El vídeo es en inglés pero es muy visual.

No te imaginas la felicidad que te aportaría conocerte a ti mismo

¿Conocéis a alguien que diga que no se conoce a sí mismo? Es complicado oír a alguien decirlo, ¿verdad?.  Todos creemos conocernos diciendo frases como “soy soberbio, soy humilde, o alegre, o servicial, o sociable, tengo mal o buen carácter, etc.” pero la realidad es que eso es solo lo que queremos pensar de nosotros mismos. Lo normal es que nos hayamos creado una imagen de nosotros  con la que nos sentimos más a menos a gusto y con la que nos sentimos capaces de enfrentarnos al mundo, pero la realidad, es que conocerse es un camino mucho más largo, difícil, incluso doloroso, pero, por lo que dicen, sumamente satisfactorio.

La imagen que nos forjamos de nosotros mismos viene de nuestras vivencias, de nuestras experiencias, de lo que nos han dicho que somos y de lo que nos han dejado ser. A veces, elegimos un camino en la vida equivocado porque no nos conocemos. Dejamos de hacer lo que realmente queremos, porque no sabemos qué es. Dejamos de aportar al mundo grandes habilidades que poseemos, porque no sabemos que las tenemos.

Una creencia popular es que lo logros en la vida conforman la autoestima y no es cierto. La autoestima hace referencia a la felicidad. Algunos creen que los buenos resultados generan autoestima, pero no se plantean la posibilidad de que la buena autoestima genere esos resultados.

Existen personas que se sobrevaloran y reciben menos amor de los demás del que creen merecer, y existen personas que se infravaloran que reciben mayor amor de los demás del que esperan recibir. Aunque el segundo caso es “menos grave”, psicopatológicamente hablando, tenemos que esforzarnos por conocernos y conseguir valorar lo bueno que tenemos y aceptar nuestros defectos.

En la relación conyugal la autoestima es un papel fundamental. Para darse a los demás hay que poseerse (quererse, conocerse). Solo así podrás dar lo mejor de ti mismo. Conociéndote y aceptándote serás capaz de conocer y aceptar al otro, de amar y ser amado.

Para conocerse a uno mismo hay que trabajar sobre:

  • Escuchar nuestras verdaderas necesidades y deseos
  • Ante una caída de la vida, enfrentarse a ella con sinceridad, optimismo y serenidad. Ocultar los sentimientos en momentos así, solo sirve para incrementar el conflicto.
  • Pararse a pensar sobre el por qué de nuestros actos, sobre qué hemos sentido y sobre qué se esconde detrás de ello.
  • Conocer nuestro cuerpo, que suele acusar los problemas antes que la mente.
  • Igual que hay que conocer las debilidades para saber enfrentarnos a los problemas, debemos conocer bien nuestras virtudes para potenciarlas día a día. Escríbelas y léelas a diario.
  • Para conocerse a uno mismo es fundamental escuchar a los demás.

Os dejo con unos videos realmente interesantes de Aquilino Polaino-Lorente (con el que muchas veces discrepo)  que versan, no solo sobre la necesidad de conocerse para mejorar y hallar la felicidad, sino de la obligación que tienen los padres de ayudar a sus hijos a conocerse para que encuentren su plenitud y su camino en la vida.

Las mil caras de la felicidad

Desde el principio la intención del blog es crear un espacio dónde poder leer (artículos, notas, reflexiones, etc.) y escuchar (canciones, conferencias, análisis) todo aquello que pueda afectar o estar relacionado con la felicidad de las personas. Con esa intención he pedido a algunos  asiduos lectores del blog que manifiesten qué es lo que a ellos les hace felices, que nos hablen de su experiencia, sea la que sea, y que reflexionen con nosotros aportándonos su visión, su realidad.

Sara Blanco comparte con nosotros su experiencia de la maternidad y nos cuenta su percepción de cómo la sociedad afronta esta cuestión:

Conozco muchos matrimonios y parejas que a la pregunta -¿para cuándo un niño? -responden cosas parecidas a estas:

–       Puf, no sé, por ahora no, más adelante, al menos dos añitos para poder disfrutar un poco.

Yo intento no preguntar mucho esto porque padezco en mis carnes infinidad de preguntas incómodas e intento empatizar de antemano con el interrogado.

Pero, cuando escucho estas preguntas, me gusta escuchar qué contesta la gente y, normalmente, me hace pensar. Cuando tenemos hijos ¿dejamos de disfrutar? Si es así, ¿por qué tenemos hijos?

Hay cosas en la vida que se pueden decidir. Por ejemplo: comprarse una casa, mudarse, irse al extranjero, comenzar unos estudios, ponerse a dieta, casarse, irse de viaje a un lugar determinado, etc. Muchas de estas cosas se piensan, se consultan, se planifican, se meditan y se deciden, invirtiendo un tiempo determinado que va en función de la importancia que le demos.

Hay otras cosas, quizá más trascendentales, que no se deciden, simplemente llegan y se desarrollarán en función de cómo las acojamos nosotros: el amor, la enfermedad, una determinada oferta de trabajo, la lotería, nacer, morir, etc. Estas cosas vienen sin avisar. Y la reflexión, las medidas y el plan de actuación son posteriores.

Pues bien, en el tema de los hijos me parece muy curioso que pertenezcan más al primer grupo de cosas que al segundo…

Pero bueno, volviendo al principio, me surgen infinidad de dudas. Retomo la ya planteada, ¿los niños nos impiden disfrutar? ¿En qué sentido? ¿Cuál es el momento ideal para tener hijos?

En este tema, el de la descendencia, la gente tiene el gran valor de opinar con mucha libertad, obviando que están metiéndose en una parte privada e íntima de la otra persona. A veces, si es alguien cercano el que te regala sin pedirla su opinión, no te importa. Otras, cuando es un simple conocido o un transeúnte con el que te cruzas, puede molestarte hasta el extremo.

Soy madre, tengo tres hijos y estoy esperando el cuarto que, si Dios quiere, nacerá a primeros de julio. Este hecho, en sí mismo, me ha acarreado los comentarios aprobatorios y desaprobatorios de muchas personas (como si les hubiese preguntado qué les parecía). Pero, por encima de todo esto, ser madre me ha transformado.

Me ha transformado porque me he descubierto a mí misma, he conocido cómo soy. Los niños tienen la virtud de “sacarte de ti mismo” constantemente. Y para mí esto ha sido algo maravilloso. Se han desarrollado en mí la empatía y la preocupación por el otro hasta un punto que no se había dado en mi persona. Me han descubierto el don de disfrutar de lo cotidiano, sin necesitar grandes acontecimientos. Me han ayudado, y lo hacen cada día, a salir de mi egoísmo natural porque hay 3 personas que me necesitan (a mí, a su padre, etc) para realizar hasta las labores más básicas del día a día. Y me han ayudado a darme cuenta de lo imperfecta que soy, porque si en la relación de pareja uno descubre sus carencias con facilidad, en el mundo de la maternidad, ya es exagerado. Pero este sentimiento, nada agradable en muchas ocasiones, me invita a querer cambiar cada día, a querer potenciar todo lo bueno para dárselo a ellos. A todo esto hay que añadir el sentimiento sincero de amor, la donación, el sentirse orgulloso, pero no quiero enrollarme mucho.

Es difícil explicarlo y transmitirlo. Todo parece correr, limpiar culetes, lavar ropa, cepillar dientes, pegar grititos, ir con prisas, dar comidas, echar cremas, lavar cabezas, buscar piojos, escribir notas a los profes, sacar uniformes y un larguísimo etc dicho a toda velocidad. Pero no es, ni de lejos, eso. Es descubrir que se te ha confiado una vida humana, sin hacer nada para merecerlo. Que es una persona con ansias, miedos, alegrías, virtudes y un montón de cosas por descubrir y por disfrutar. En definitiva, una vida en la que resultas una de las dos personas más influyentes. Un milagro. Una maravilla.

Si me preguntas, te diré que efectivamente duermo poco, hace mucho que no voy al cine y no paro quieta, pero no me cambio por nadie porque lo que tengo es un auténtico tesoro.

Y a la pregunta ¿piensas tener más? Respondo, no lo sé ni yo porque no está sólo en mi mano pero, sinceramente, ¿a ti qué te importa?”

Sara Blanco Masaveu

Hagamos algo para evitar que el consumo acabe con el planeta y con nosotros mismos

Ahora que han pasado  las famosas y, a veces, temidas navidades y acabamos con la cuesta de enero, reflexionemos un poco sobre el consumo de la sociedad.

No solo quiero reflexionar sobre si compramos demasiado o si valoramos lo que tenemos, sino sobre lo que nos perdemos al no hacerlo.

De pequeña recuerdo abrir los reyes con muchísima ilusión, y ahora casi es un momento triste ver cómo los niños abren un juguete tras otro despreciándolos prácticamente desde el primer momento.  Pero ¿cuánta inversión en tiempo y dinero se desperdicia con cada uno de ellos? (tiempo y dinero que podría haber sido invertido en estar juntos y hacer alguna actividad común)  y encima ¿sirve para algo? ¿les hace más felices? Pero esto lo vemos todos y como no queremos que nuestro hij@ no tenga lo que tienen otros niños nos dejamos llevar por una dinámica con la que no estamos de acuerdo.

Aprovechemos que hay crisis para acabar con algo que no hace feliz a nadie y que convierte nuestra rutina en una rueda de insatisfacciones. Trabajamos para consumir y consumimos sin saciedad el tiempo que nos queda libre, que desgraciadamente cada vez es menor porque queremos algo nuevo o más caro. El consumismo nos ha consumido.

En este video nos explica el ciclo necesario para satisfacer el consumismo. Nos hace ver que es una planificación de los poderosos y que todo está rigurosamente pensado. En realidad es triste saber que no somos nosotros los que elegimos consumir o no, sino que somos meras marionetas de quien decide cómo funciona el sistema. La cadena que nos muestra es la siguiente:

  1. Explotación: 

Estamos agotando los recursos del planeta y no nos damos cuenta. Realmente en unos años nos habremos cargado gran parte del planeta y aunque todos los sabemos, casi nadie hace nada para paliar este daño. El otro día estaba en la M-40 dirección sur y desde ahí ya podía ver la inmensa nube tóxica que se sitúa sobre Madrid. Me pregunto si no la vemos o no queremos verla. En países como China hay una nube tóxica que impide ver el cielo y muchos ciudadanos usan máscaras en su día a día para protegerse de la contaminación, hagamos algo para no llegar a eso.

  • En tres décadas hemos gastado un tercio de los recursos del planeta.
  • EEUU tiene el 5% de la población mundial y consume el 30% de los recursos
  • En el Amazonas perdemos 2000 árboles por minuto

¿Hasta dónde vamos a llegar?

  1. Producción:  Desconocemos la cantidad de tóxicos que se utilizan para la realización de los productos, pero realmente no somos conscientes de que vivimos con ellos a diario. Por ejemplo muchos productos están hechos de un material ignífugo tremendamente tóxico, pero como de eso no nos informan, seguimos viviendo “felices” con sustancias que convierten la leche materna en casi el más tóxico de los productos. Aun así sigue siendo mucho mejor para el bebé amamantar, así que no estoy promoviendo lo contrario, sino simplemente ver que como no hagamos algo seguiremos viviendo en un mundo cada vez más intoxicado.
  2. Distribución: Se busca mantener los precios bajísimos para fomentar el consumo. Ello lleva irremediablemente a la explotación de recursos y personas. ¿Tampoco lo vemos?
  3. Consumo: Se nos ha vendido que valemos somos lo que consumimos. Cuánto más nuevas y valiosas sean nuestras posesiones más valor tendremos como personas. Para que esto salga rentable se han inventado dos conceptos que consiguen potenciar el consumismo:
  • Obsolescencia programada: Diseñan las cosas para que su vida útil sea ínfima y así tengamos que cambiarlo de nuevo en poco tiempo. Arreglar las cosas cuesta “más” que comprar otras nuevas.
  • Obsolescencia percibida: Cambian la apariencia de las cosas para que tu valor como persona sea visible y “percibible” por los demás. (véase el ejemplo de la moda en la que el grosor del tacón de los zapatos varía todos los años)

Han conseguido que hagamos del consumo nuestra forma de vida. Hemos creado rituales de compra y buscamos la satisfacción espiritual en los productos que compramos. Ahora trabajamos más horas para conseguir pagar aquello que compramos, que en teoría nos da la felicidad, pero se acaba en 1 año, con lo que no dejamos de trabajar y realmente estamos dedicando el tiempo libre a ver la televisión y comprar.

5.       Disposición: Somos conscientes de este punto porque sacamos la basura y, en el mejor de los casos, hasta la reciclamos, pero seamos sinceros, es un paso ínfimo en todo el daño que se hace al planeta con esta producción masiva de productos que nos venden “la felicidad” y en realidad nos la están quitando.

Por favor, dejemos de estar tan influenciados por la sociedad, que nos vende que  somos y valemos lo que tenemos, y empecemos a aprender qué es lo que realmente nos hace felices y a qué debemos dedicar nuestro tiempo. Hemos perdido valores importantes sin darnos cuenta y debemos recuperarlos.

En contraposición al consumismo existe un movimiento muy interesante que se llama Slow Life, que promueve que vivamos despacio, apreciando cada segundo y cada cosa, que no vivamos en función del reloj. No es que quiera deshacer el modelo de sociedad en el que estamos inmersos, pero si desmontar que todas nuestras acciones deban ser economizadas en un mundo dónde lo que más importa es la velocidad y la urgencia. Aunque solo sea en nuestro tiempo libre, desacelerémonos, aprendamos a disfrutar de las cosas otra vez.

Productividad: Por el bien de todos (win-win)

Cada vez somos más los que nos preocupamos por la productividad del trabajo y por la dificultad de conciliar éste con la vida personal. He encontrado un artículo que vuelve a incidir en los problemas de España con el tema de la productividad y he querido ponéroslo para que le echéis un vistazo.

En el artículo se argumenta, entre otros conceptos,  que en España no sabemos marcar objetivos y que ello es una lacra para nuestro sistema laboral, así es imposible que podamos ser un país productivo.  El problema viene de arriba, de las personas que gestionan la empresa y que gestionan a personas. Son estos dirigentes los que deben saber qué esperan de sus empleados y saber si esas personas lo llevan a cabo de manera eficaz y eficiente.

España necesita un cambio cultural laboral (indignante que ayer oyera a Ignacio Fernández Toxo decir que este país no necesita AHORA una reforma laboral). Debemos aprender el valor del trabajo que se saca adelante y no de las horas que estamos disponibles. Esto lo comenta también el artículo cuando explica que actualmente se valora más al empleado que se queda hasta más tarde, que al que mejor cumple sus objetivos. Es increíble que no se considere la conciliación, la felicidad y la eficacia como valores fundamentales de la productividad, pero así es. La sociedad en la que vivimos está avanzando muy lentamente, entre todos debemos dar un empujón a este concepto, ahora, en crisis, más que nunca.

Una vez me comentaron que una gran consultora medía el tiempo que sus empleados pasaban en las empresas, y cuando detectaba que sus empleados superaban las horas que estaban estipuladas para la realización de su trabajo y pasaban demasiado tiempo en la oficina, analizaban las posibles causas en base a dos conceptos:

  • Si tenían un problema personal
  • O si no eran capaces de conseguir el trabajo que se esperaba de ellos en el tiempo en el que se estimaba que se tardaba por realizar

El debate de la productividad, cada día en mayor medida, está en boca de todos, incluso Rajoy y Rubalcaba lo abordaron en su famoso debate preelectoral. Ambos estuvieron de acuerdo en realizar conjuntamente una propuesta para poder conciliar la jornada laboral y la vida familiar. Esperemos que no quede solo en promesas.

La situación actual del país está obligando a las empresas a centrarse en las cosas urgentes pero no en las importantes. Todo empresario debe preocuparse por la productividad de su empresa, y debe analizar las razones y las causas por las que la productividad es mucho menor de lo que podría ser. Éste análisis mejorará la situación de todos. No nos dejemos arrastrar por el pánico económico, y pensemos un poco más allá, ganaremos calidad de vida en todos los sentidos.

Me gustaría compartir con vosotros algunos personajes y conceptos curiosos que se preocupan por la productividad:

  • Michael henric coll: nos habla de un nuevo modelo de organización que evita los clásicos errores de la dirección de las empresas que se están cometiendo actualmente:  “Considero que todo enfoque orientado a manipular al personal para conseguir la mayor rentabilidad inmediata de la empresa demuestra miopía. La filosofía que desemboca en el concepto de organización fractalasume que los intereses del empleador no son opuestos a los de los empleados y que la relación es fundamentalmente sinérgica. Aprovechar y desarrollar esta sinergia es simplemente cosa de planteamiento y de organización. Tanto la empresa, por medio de sus administradores, como los empleados han de convencerse que “yo gano si tú ganas”, y cambiar a un sistema organizativo adecuado”
  • Principio de Dilbert: Como concluye el genial Scott Adams, el dibujante de las tiras de Dilbert, en su libro “El principio de Dilbert” (imprescindible): El modelo productivo perfecto es F5… o “Fuera a las 5”, si los empleados salen pronto tienen tiempo de ser más felices… lo que hace sean mas productivos
  •  Principio de Peter: El principio de Peter cuenta como en las empresas van ascendiendo a las personas competentes hasta que consiguen un puesto de responsabilidad que no pueden asumir. Ascender a las personas válidas hasta que llegan a un puesto donde su competencia deja de ser tal. Es un principio que ha sido comprobado en muchas ocasiones.

Es una crítica a las estructuras muy jerarquizadas donde solo puedes ascender en una dirección, hacia arriba y no siendo seleccionado para ascender hacia donde más te conviene o estás más capacitado, sino hacia donde puedes.

Dejo un video para la reflexión que consta de 4 partes, es de Carlos Kasuga, un japonés que nos habla de la productividad al estilo Japonés. Es director de Jakult, una empresa que ha generado mucha riqueza, y aunque se comenta que él no hace las cosas tal y como las vende, está claro que lo que “vende” (cuenta), se compra.

Continuaremos hablando de este tema por la importancia que tiene y porque  que todos, ahora, debemos reflexionar sobre ello. ¿Qué piensas tú?

Fundamental para conquistar y para que nos dure la pareja

Elsa Punset, que tienes intervenciones muy interesantes en el hormiguero, nos habla de las claves para conquistar a una mujer. Dice que el miedo une y da romanticismo, así que buscar una aventura diferente con un poco de adrenalina para una cita es un recurso muy interesante (como tirarse en paracaídas). También dice que es importante conseguir un grado de cierta intimidad en la conversación, es decir, introducir alguna pregunta que indique a la chica que el chico se preocupa por ella y que le interesa, como por ejemplo “¿Cuál ha sido el día mas feliz de tu vida?”

Bueno, ahí os dejo ese fragmento del hormiguero.

Como habréis visto en el video menciona a John Gottman, un psicológo que ha estado investigando las claves para que los matrimonios funcionen y que, entre otros muchos descubrimientos, ha concluido que, en las parejas  que por cada cosa negativa, se digan 5 cosas positivas, funcionarán.  John Gottman es capaz, solo viendo 15 minutos de conversación entre una pareja, si se divorciará en los próximos 5 años siguiendo esta premisa. Esto y mucho más lo resume en su libro “ las 7 reglas de oro para vivir en pareja”

En este enlace podéis observar las  principales cosas negativas y positivas en las relaciones según John Gottman.

Estoy totalmente de acuerdo con el segundo punto negativo, el desprecio, que creo que es lo más destructivo que hay en todo tipo de relación. Hace poco oía una acertada cita que decía  “lo contrario al amor no es el odio, sino el desprecio”, así que tengámosle mucho respeto.

Os dejo uno de los videos del genial Gottman, con una curiosa vestimenta que debe a sus orígenes y su familia. Lo siento, es en inglés, no lo he encontrado en español.

La mejor educación para nuestros hijos

Estoy realmente interesada en el tema de la educación. Es un pensamiento común lo erradas que están las políticas educativas de muchos países, España en concreto, y me gustaría trasladaros un tema que me interesa, me inquieta y me gustaría que os plantearais.

La educación tradicional se rige por un modelo único de aprendizaje o disciplina escolar en el que  el alumno debe adaptarse a la escuela y a la forma en la que los profesores  tienen de enseñar. Realmente nunca se ha puesto en entredicho tal enseñanza, sí el contenido, pero no la forma en la que se enseña. Es precisamente esto lo que me gustaría tratar en este artículo.

La enseñanza tradicional, de la que he sido objeto, creo que sirve para formar las estructuras lógicas del cerebro pero no para el aprendizaje. En mi pasado he aprendido de manera desordenada y desmotivada, y no consigo recordar una enorme parte de los conocimientos adquiridos. No me atrevo a dar una cifra, pero el porcentaje sería escalofriante. El que el aprendizaje sea tan impersonal y tan poco “vivencial”, creo que es negativo y fomenta el olvido.

En occidente se intenta motivar estimulando con  las notas, la puntuación y otros aspectos similares que tengan influencia directa con el comportamiento del niño. Me gusta y veo muchas cosas positivas en este modelo conductista, pero, simplemente, creo que no funciona como debiera. Aunque no es el motivo del artículo, me gustaría apuntar que uno de las grandes barreras con las que se encuentra nuestro modelo tradicional de enseñanza, es con la pérdida de confianza de los padres hacia los profesores, lo que implica una falta de respeto del niño hacia los educadores. Ello merma la eficacia conductista del modelo y hace fracasar la educación, tal y como siempre nos la hemos planteado.  Creo que los padres de hoy debemos dar a los profesores la importancia que tenían antes y colaborar juntos para conseguir verdaderos efectos sobre los valores y la estructura mental del niño. Seguir con la actitud defensora de nuestro hijo en detrimento de la imagen del profesorado, solo sirve para dañar la imagen que nuestro hijo tiene de los demás y promover un carácter reaccionista en el que el empoderamiento de su persona le haga creer mucho más y mejor que el resto.

Existen varios modelos de aprendizaje:

Modelo conductista: El aprendizaje se fundamenta en la conducta del niño y busca un cambio en esta. En algunos casos el aprendizaje es, básicamente, experimental donde la observación niño-objeto se convierte en algo fundamental. Con este modelo ha sido posible tratar una gan variedad de problemas con unos índices de eficacia razonablemente altos.

Modelo Constructivista: Se basa en un aprendizaje básicamente experimental en el que no te cuentan lo que ocurre sino que lo pruebas tú mismo. Fomenta un aprendizaje constructivo en el que el niño aprende sobre los conocimientos que ya ha adquirido.

Teoría de Piaget: El aprendizaje en la teoría de Jean Piaget es el producto de los esfuerzos del niño por comprender y actuar en su mundo. Piaget dice que tenemos una capacidad innata de adaptación al medio (lo observa en un feto que ya es capaz de chuparse el dedo. Dice que ahí empieza su pensamiento cognitivo). La asimilación de las nuevas experiencas produce la acomodación del conocer.

Modelo Sudbury:  Cree que el aprendizaje es un proceso que tú haces, no un proceso que se hace a ti. Cree que se puede aprender sin la intervención de un profesor. El profesor únicamente es un consejero que está cuando se le solicita. Hay,  muchas escuelas que siguen ya este método. No incitan al  aprendizaje, esperan a que los niños quieran adquirir el conocimiento particular (leer, escribir, matemáticas, etc) para empezar a enseñarlo. Dicen que las ganas de querer aprender les motiva mucho más que cualquier otra cosa. Lo curioso de este tipo de aprendizaje es que existen escuelas desde hace un par de décadas y todavía no se ha detectado ningún caso de dislexia (se habla que el  20% de los niños son disléxicos). Desde luego es un dato que nos da que pensar.

De todos estos métodos creo que habría que hacer un mezcla entre la teoría conductista de nuestro modelo tradicional, con la libertad del método Sudbury (aunque lo encuentro más una utopía que una realidad, pero desde luego es inquietante) y el modeloconstructivista en el que aprendes por experiencias. Realmente sí creo que las experiencias dan un aprendizaje más arraigado y profundo y me encantaría que todo lo que pudiese aprenderse de esta manera, asi fuese, ya que recordar es más simple y duradero. Trabajé en una empresa en la que el logotipo de la misma era complicado de ver. Las letras eran el nombre de la empresa pero estaban escritas coloreadas sobre la parte que no suele tener contenido de las letras. El proceso por el que descubrías el nombre era una experiencia sensorial que conseguían que nunca más volvieses a olvidarlo y que la lectura del nombre implicase algo más. Un proceso subconsciente muy estudiado y eficaz.

También sería interesante ver de qué manera se pueden tener en cuenta, no solo las aptitudes intelectuales, si no también las aptitudes personales y sociales. De ello versa la teoría de Goleman. La teoría de Goleman cree que, igual que la teoría conductivista crea cambios en la conducta, el aprendizaje emocional implica cambios en las reacciones fisiológicas y en las conductas relacionadas con las emociones del niño.

Es decir, no solo debemos cambiar el contenido de la educación actual, que son los niños del mañana, sino también la forma en la que tenemos de enseñar esos conocimientos. Debemos buscar la manera, con los avances científicos que se están produciendo, de poder personalizar un poco más el aprendizaje, hacerlo más entretenido, más duradero y más eficaz. El fracaso escolar de niños con dislexia, hiperactivos y con algún tipo de característica que no encaje con las normas de la disciplina escolar, debe tener cabida en un sistema educativo más estudiado. Se ha descubierto que las madres que sufran estrés durante el embarazo consiguen aumentar enormemente las posibilidades de concebir un niño hiperactivo. El estrés es otro tema con el que hay que acabar, pero mientras tanto, debemos cuidar de esos niños que son diferentes y que necesitan un mayor nivel de personalización para poder llevar una vida plena y feliz.

Me gustaría dejaros un video muy interesante titulado “pensando en los demás” en el que se observa como Toshiro Kamamori, un profesor de Japón enseña una educación basada en los valores. Que conste que con este video no estoy haciendo apología de la educación de oriente, que creo muy exigente y poco satisfactoria, aunque debemos aprender de su disciplina y rigor sin caer en la esclavitud del niño.

El video hace hincapié en una educación que busca la felicidad de los estudiantes, es más espiritual que la acostumbrada en occidente. Durante el año Toshiro Kamamori intenta potenciar la relación entre los niños para crear vínculos, intenta que expresen sus emociones para sanearlas, y , sobre todo, potencia un sentimiento general basado en que hacer el bien a los demás es lo que genera la felicidad.