No te imaginas la felicidad que te aportaría conocerte a ti mismo

¿Conocéis a alguien que diga que no se conoce a sí mismo? Es complicado oír a alguien decirlo, ¿verdad?.  Todos creemos conocernos diciendo frases como “soy soberbio, soy humilde, o alegre, o servicial, o sociable, tengo mal o buen carácter, etc.” pero la realidad es que eso es solo lo que queremos pensar de nosotros mismos. Lo normal es que nos hayamos creado una imagen de nosotros  con la que nos sentimos más a menos a gusto y con la que nos sentimos capaces de enfrentarnos al mundo, pero la realidad, es que conocerse es un camino mucho más largo, difícil, incluso doloroso, pero, por lo que dicen, sumamente satisfactorio.

La imagen que nos forjamos de nosotros mismos viene de nuestras vivencias, de nuestras experiencias, de lo que nos han dicho que somos y de lo que nos han dejado ser. A veces, elegimos un camino en la vida equivocado porque no nos conocemos. Dejamos de hacer lo que realmente queremos, porque no sabemos qué es. Dejamos de aportar al mundo grandes habilidades que poseemos, porque no sabemos que las tenemos.

Una creencia popular es que lo logros en la vida conforman la autoestima y no es cierto. La autoestima hace referencia a la felicidad. Algunos creen que los buenos resultados generan autoestima, pero no se plantean la posibilidad de que la buena autoestima genere esos resultados.

Existen personas que se sobrevaloran y reciben menos amor de los demás del que creen merecer, y existen personas que se infravaloran que reciben mayor amor de los demás del que esperan recibir. Aunque el segundo caso es “menos grave”, psicopatológicamente hablando, tenemos que esforzarnos por conocernos y conseguir valorar lo bueno que tenemos y aceptar nuestros defectos.

En la relación conyugal la autoestima es un papel fundamental. Para darse a los demás hay que poseerse (quererse, conocerse). Solo así podrás dar lo mejor de ti mismo. Conociéndote y aceptándote serás capaz de conocer y aceptar al otro, de amar y ser amado.

Para conocerse a uno mismo hay que trabajar sobre:

  • Escuchar nuestras verdaderas necesidades y deseos
  • Ante una caída de la vida, enfrentarse a ella con sinceridad, optimismo y serenidad. Ocultar los sentimientos en momentos así, solo sirve para incrementar el conflicto.
  • Pararse a pensar sobre el por qué de nuestros actos, sobre qué hemos sentido y sobre qué se esconde detrás de ello.
  • Conocer nuestro cuerpo, que suele acusar los problemas antes que la mente.
  • Igual que hay que conocer las debilidades para saber enfrentarnos a los problemas, debemos conocer bien nuestras virtudes para potenciarlas día a día. Escríbelas y léelas a diario.
  • Para conocerse a uno mismo es fundamental escuchar a los demás.

Os dejo con unos videos realmente interesantes de Aquilino Polaino-Lorente (con el que muchas veces discrepo)  que versan, no solo sobre la necesidad de conocerse para mejorar y hallar la felicidad, sino de la obligación que tienen los padres de ayudar a sus hijos a conocerse para que encuentren su plenitud y su camino en la vida.

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Influencia a través de seguridad personal

COMO GANAR AMIGOS E INFLUIR EN LAS PERSONAS

Investigando sobre todas estas cosas he encontrado un famoso libro que dicen que es realmente aconsejable “Cómo ganar amigos e influir en los demás”.

No me lo he leído pero a todos nos suena un poco, ha sido un best seller de ventas y ahora vuelve a estar de moda. De un breve extracto que me he sacado, concluyo una de las máximas que profesa “Criticar destruye”. Para ti y para los demás usa siempre frases como “me gustaría estar algo mas delgado” no “estoy gordo”, “necesito que me hagas más caso” no “pasas de mí y me ignoras durante todo el día”… Con estas cuestiones siempre vamos a lo mismo, ya lo sabemos, ya lo hemos oído, pero por qué no nos lo imponemos como una disciplina a cumplir??? Por qué no vemos la importancia que realmente tienen estas cosas?