La magia de internet

Estamos en un momento crucial en nuestra historia. Todo está cambiando tan rápido que somos incapaces de procesar  lo que está ocurriendo. Algunos se niegan a escuchar, otros tímidamente hacen que escuchan e intentan captar algo, y los más atrevidos se lanzan a investigar este nuevo mundo que cada día convence a más gente. ¿A qué estamos esperando? Internet, las redes sociales, la nube, el teletrabajo, …todo está cambiando y no debemos anclarnos en un pasado que, encima, no funcionaba.

Muchas personas se encuentran abrumadas por la cantidad de información de internet y por las relaciones del mundo 2.0. Pues ya llegan tarde, ya estamos en el mundo 3.0, el de la web semántica. No importa qué significa, lo que quiero decir es que hay que darse prisa y, sobre todo, hay que tener mucha voluntad hacia el cambio porque si no nos vamos a quedar completamente obsoletos.

Cuando escucho a mi marido decir que no le gusta eso de facebook ni de whats app o cuando oigo que la gente sobrevalora su privacidad y teme “estar” en la red, realmente me alarmo. ¿Es que no saben que ya estamos absolutamente controlados y que lo único que están consiguiendo con su actitud es perderse todo lo bueno que internet nos aporta?

Veo la maravillosa revolución que internet está suponiendo  y me da pena que algunos no lo vean y que otros, que lo ven, no estén dirigiéndolo correctamente. Éstos últimos son los que intentan tener la red controlada (gobiernos y organismos) y buscan cómo coartar el poder que hace que cada individuo pueda desarrollar, no dándose cuenta de que, para bien o para mal, la red es de todos y cada uno, siempre y cuando no haga daño a nadie, tiene el derecho a usarlo.

  • Si no reaccionas al cambio, mueres.
  • Si reaccionas al cambio, sobrevives.
  • Si anticipas el cambio, adquieres una ventaja competitiva.
  • Si provocas el cambio, te conviertes en el líder.

Me gustaría acabar esta breve opinión con un video de Microsoft sobre el 2019,  ¿no queda tanto verdad?

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Lucía Etxebarria no ha comprendido que todo está cambiando

Todos conocemos el revuelo que se ha montado con las declaraciones de Lucía Etxebarria sobre su retirada como escritora a raíz de, según ella, “haberse descargado más copias ilegales de su novela que las que han sido compradas”. Pues bien, en una evolución de mi pensamiento he pasado por estos distintos sentimientos:

  1. Pena
  2. Rabia
  3. Ganas de saber

No me digáis que no tiene un parecido con Raquel Mosquera

La pena me vino por los horribles comentarios que recibió la autora, la rabia tras conocer que no había hecho versión e-book porque iba a ser más fácil piratearla y las ganas de saber me vinieron del desconocimiento que tengo sobre los porcentajes de beneficio del mundo editorial. Porcentajes que, según Lucía, deben justificar que realmente no sea beneficioso para el autor hacer una versión digital de su obra.  Supongo que no será así siempre, pero tras conocer que el 30% es para el sitio de venta, , un 30% más para el editor y otro 30% para el distribuidor, se concluye que un 10% del beneficio es para ella.  Con el nuevo modelo de internet los editores y los autores ganarán en el proceso al suprimir la impresión y la distribución ( he oído o leído hablar de un 20 o 25% , con lo que no entiendo sus palabras). De no ser como lo cuento, ya que he investigado en la materia pero hasta ahora desconocía estos datos, debemos cambiar el modelo de negocio, y no criticar o suprimir lo que está haciendo evolucionar a la sociedad.

Os dejo un buen artículo sobre el caso de Lucía que está elaborado por  Enrique dans y otro en el que se reflexiona un poco más allá del caso de Lucía etxebarria. Se cuestionan las reacciones que ha habido de la situación en las redes sociales. Con ambos artículos me muestro de acuerdo, especialmente del segundo en el que debemos conocer la fuerza de las redes sociales y tener cuidado con nuestro lenguaje y con insultar gratuitamente. Lucía Etxebarria se ha equivocado y debería hacernos saber que se ha dado cuenta, pero no parece que lo vaya a hacer y debemos dejar que cada uno piense lo que quiera.

Poder de las redes sociales

Personalmente le diría a Lucía que  es una pena, recuerdo disfrutar cuando leí su Premio Nadal “ Beatriz y los cuerpos celestes”, pero necesita  adecuarse a los tiempos que vienen y conocer el enorme potencial de la red y , por ello, tener más respeto con las redes sociales.

No sé si el dolor proviene de cuando ha sido acusada de plagio (párrafos enteros en su obra “ya no sufro por amor”, Estación de Infierno (2001), etc), de cuando se le acusó de agresión en plena calle o de las críticas que sufre por ser una feminista en potencia o, simplemente, porque su relación con la red no es buena, pero es  una pena que sus divertidas crónicas no lleguen a más personas porque no es capaz de ver  que el negocio está cambiando y que las redes sociales consiguen un mundo más democrático, más justo y mucho más libre.