Impresionante análisis de la diferencia de los sexos y de la sociedad actual

Que increíble charla he escuchado de Pilar Sordo. He llegado a ella por casualidad y en una hora y media da un repaso impresionante a la vida, analizando las diferencias entre los hombres  y las mujeres de antes y los hombres y las mujeres de ahora. Lo hace con tanto humor como si se tratase de un diálogo del club de la comedia, y sirve para cambiar, lo que es fantástico y convierte a ésta charla en una recomendación absoluta de este blog.

El discurso de Pilar viene a decir que ser feliz, una vez más, es una decisión, y nos explica una por una cuáles son las claves para tomar esas decisiones de manera correcta. Nos explica cómo somos y qué debemos hacer para poder satisfacer nuestras necesidades, así cómo qué es lo que estamos haciendo y, por tanto, en que nos estamos convirtiendo y en qué estamos convirtiendo a las generaciones venideras.

Para los que no tengáis tiempo, la charla se divide en dos partes (id a la que más os interese):

Primera parte (Desde el video número 1 al número 7, minuto 5:25): En el que nos describe cómo son, en esencia, el hombre y la mujer y cómo nos relacionamos los unos con los otros. En ésta primera parte habla de una generación adulta, así que las personas jóvenes no se verán completamente reflejadas con todo lo que dicen.

Segunda parte (vídeo número 07 minuto 5:25 hasta el final): Habla de una nueva generación donde la mujer ha cambiado. Nos habla también de la sociedad que estamos creando y cómo, si no cambiamos, estamos creando seres continuamente insatisfechos (al tenerlo todo) y débiles (al no haber sufrido y haberles proporcionado herramientas para enfrentarse a la vida).

Os recomiendo que la veáis al completo, pero de no ser así, elegir una de las dos partes y disfrutad de una información magistral y unos consejos formidables.

¡¡¡¡Feliz día del padre a todos los padres del mundo!!!!

“No me cabe concebir ninguna necesidad tan importante durante la infancia de una persona que la necesidad de sentirse protegido por un padre “ (Sigmund Freud)

Hoy es un día realmente importante porque conmemora la paternidad que se lleva a cabo con entrega y responsabilidad. Es para esos padres que ejercen felices de serlo y que disfrutan del crecimiento de sus hijos. Para esos padres que ayudan a sus hijos en su vida, que les enseñan a conocerse, a aceptarse y, sobre todo, a sentirse queridos. A todos ellos queremos dedicaros una canción muy graciosa que refleja el orgullo que sienten los hijos de los padres, lo mucho que les gusta imitarlos, el ansía que tienen por parecerse a ellos, y es que no hay nada que más admiren en el mundo.

Hagamos algo para evitar que el consumo acabe con el planeta y con nosotros mismos

Ahora que han pasado  las famosas y, a veces, temidas navidades y acabamos con la cuesta de enero, reflexionemos un poco sobre el consumo de la sociedad.

No solo quiero reflexionar sobre si compramos demasiado o si valoramos lo que tenemos, sino sobre lo que nos perdemos al no hacerlo.

De pequeña recuerdo abrir los reyes con muchísima ilusión, y ahora casi es un momento triste ver cómo los niños abren un juguete tras otro despreciándolos prácticamente desde el primer momento.  Pero ¿cuánta inversión en tiempo y dinero se desperdicia con cada uno de ellos? (tiempo y dinero que podría haber sido invertido en estar juntos y hacer alguna actividad común)  y encima ¿sirve para algo? ¿les hace más felices? Pero esto lo vemos todos y como no queremos que nuestro hij@ no tenga lo que tienen otros niños nos dejamos llevar por una dinámica con la que no estamos de acuerdo.

Aprovechemos que hay crisis para acabar con algo que no hace feliz a nadie y que convierte nuestra rutina en una rueda de insatisfacciones. Trabajamos para consumir y consumimos sin saciedad el tiempo que nos queda libre, que desgraciadamente cada vez es menor porque queremos algo nuevo o más caro. El consumismo nos ha consumido.

En este video nos explica el ciclo necesario para satisfacer el consumismo. Nos hace ver que es una planificación de los poderosos y que todo está rigurosamente pensado. En realidad es triste saber que no somos nosotros los que elegimos consumir o no, sino que somos meras marionetas de quien decide cómo funciona el sistema. La cadena que nos muestra es la siguiente:

  1. Explotación: 

Estamos agotando los recursos del planeta y no nos damos cuenta. Realmente en unos años nos habremos cargado gran parte del planeta y aunque todos los sabemos, casi nadie hace nada para paliar este daño. El otro día estaba en la M-40 dirección sur y desde ahí ya podía ver la inmensa nube tóxica que se sitúa sobre Madrid. Me pregunto si no la vemos o no queremos verla. En países como China hay una nube tóxica que impide ver el cielo y muchos ciudadanos usan máscaras en su día a día para protegerse de la contaminación, hagamos algo para no llegar a eso.

  • En tres décadas hemos gastado un tercio de los recursos del planeta.
  • EEUU tiene el 5% de la población mundial y consume el 30% de los recursos
  • En el Amazonas perdemos 2000 árboles por minuto

¿Hasta dónde vamos a llegar?

  1. Producción:  Desconocemos la cantidad de tóxicos que se utilizan para la realización de los productos, pero realmente no somos conscientes de que vivimos con ellos a diario. Por ejemplo muchos productos están hechos de un material ignífugo tremendamente tóxico, pero como de eso no nos informan, seguimos viviendo “felices” con sustancias que convierten la leche materna en casi el más tóxico de los productos. Aun así sigue siendo mucho mejor para el bebé amamantar, así que no estoy promoviendo lo contrario, sino simplemente ver que como no hagamos algo seguiremos viviendo en un mundo cada vez más intoxicado.
  2. Distribución: Se busca mantener los precios bajísimos para fomentar el consumo. Ello lleva irremediablemente a la explotación de recursos y personas. ¿Tampoco lo vemos?
  3. Consumo: Se nos ha vendido que valemos somos lo que consumimos. Cuánto más nuevas y valiosas sean nuestras posesiones más valor tendremos como personas. Para que esto salga rentable se han inventado dos conceptos que consiguen potenciar el consumismo:
  • Obsolescencia programada: Diseñan las cosas para que su vida útil sea ínfima y así tengamos que cambiarlo de nuevo en poco tiempo. Arreglar las cosas cuesta “más” que comprar otras nuevas.
  • Obsolescencia percibida: Cambian la apariencia de las cosas para que tu valor como persona sea visible y “percibible” por los demás. (véase el ejemplo de la moda en la que el grosor del tacón de los zapatos varía todos los años)

Han conseguido que hagamos del consumo nuestra forma de vida. Hemos creado rituales de compra y buscamos la satisfacción espiritual en los productos que compramos. Ahora trabajamos más horas para conseguir pagar aquello que compramos, que en teoría nos da la felicidad, pero se acaba en 1 año, con lo que no dejamos de trabajar y realmente estamos dedicando el tiempo libre a ver la televisión y comprar.

5.       Disposición: Somos conscientes de este punto porque sacamos la basura y, en el mejor de los casos, hasta la reciclamos, pero seamos sinceros, es un paso ínfimo en todo el daño que se hace al planeta con esta producción masiva de productos que nos venden “la felicidad” y en realidad nos la están quitando.

Por favor, dejemos de estar tan influenciados por la sociedad, que nos vende que  somos y valemos lo que tenemos, y empecemos a aprender qué es lo que realmente nos hace felices y a qué debemos dedicar nuestro tiempo. Hemos perdido valores importantes sin darnos cuenta y debemos recuperarlos.

En contraposición al consumismo existe un movimiento muy interesante que se llama Slow Life, que promueve que vivamos despacio, apreciando cada segundo y cada cosa, que no vivamos en función del reloj. No es que quiera deshacer el modelo de sociedad en el que estamos inmersos, pero si desmontar que todas nuestras acciones deban ser economizadas en un mundo dónde lo que más importa es la velocidad y la urgencia. Aunque solo sea en nuestro tiempo libre, desacelerémonos, aprendamos a disfrutar de las cosas otra vez.

Lucía Etxebarria no ha comprendido que todo está cambiando

Todos conocemos el revuelo que se ha montado con las declaraciones de Lucía Etxebarria sobre su retirada como escritora a raíz de, según ella, “haberse descargado más copias ilegales de su novela que las que han sido compradas”. Pues bien, en una evolución de mi pensamiento he pasado por estos distintos sentimientos:

  1. Pena
  2. Rabia
  3. Ganas de saber

No me digáis que no tiene un parecido con Raquel Mosquera

La pena me vino por los horribles comentarios que recibió la autora, la rabia tras conocer que no había hecho versión e-book porque iba a ser más fácil piratearla y las ganas de saber me vinieron del desconocimiento que tengo sobre los porcentajes de beneficio del mundo editorial. Porcentajes que, según Lucía, deben justificar que realmente no sea beneficioso para el autor hacer una versión digital de su obra.  Supongo que no será así siempre, pero tras conocer que el 30% es para el sitio de venta, , un 30% más para el editor y otro 30% para el distribuidor, se concluye que un 10% del beneficio es para ella.  Con el nuevo modelo de internet los editores y los autores ganarán en el proceso al suprimir la impresión y la distribución ( he oído o leído hablar de un 20 o 25% , con lo que no entiendo sus palabras). De no ser como lo cuento, ya que he investigado en la materia pero hasta ahora desconocía estos datos, debemos cambiar el modelo de negocio, y no criticar o suprimir lo que está haciendo evolucionar a la sociedad.

Os dejo un buen artículo sobre el caso de Lucía que está elaborado por  Enrique dans y otro en el que se reflexiona un poco más allá del caso de Lucía etxebarria. Se cuestionan las reacciones que ha habido de la situación en las redes sociales. Con ambos artículos me muestro de acuerdo, especialmente del segundo en el que debemos conocer la fuerza de las redes sociales y tener cuidado con nuestro lenguaje y con insultar gratuitamente. Lucía Etxebarria se ha equivocado y debería hacernos saber que se ha dado cuenta, pero no parece que lo vaya a hacer y debemos dejar que cada uno piense lo que quiera.

Poder de las redes sociales

Personalmente le diría a Lucía que  es una pena, recuerdo disfrutar cuando leí su Premio Nadal “ Beatriz y los cuerpos celestes”, pero necesita  adecuarse a los tiempos que vienen y conocer el enorme potencial de la red y , por ello, tener más respeto con las redes sociales.

No sé si el dolor proviene de cuando ha sido acusada de plagio (párrafos enteros en su obra “ya no sufro por amor”, Estación de Infierno (2001), etc), de cuando se le acusó de agresión en plena calle o de las críticas que sufre por ser una feminista en potencia o, simplemente, porque su relación con la red no es buena, pero es  una pena que sus divertidas crónicas no lleguen a más personas porque no es capaz de ver  que el negocio está cambiando y que las redes sociales consiguen un mundo más democrático, más justo y mucho más libre.

La mejor educación para nuestros hijos

Estoy realmente interesada en el tema de la educación. Es un pensamiento común lo erradas que están las políticas educativas de muchos países, España en concreto, y me gustaría trasladaros un tema que me interesa, me inquieta y me gustaría que os plantearais.

La educación tradicional se rige por un modelo único de aprendizaje o disciplina escolar en el que  el alumno debe adaptarse a la escuela y a la forma en la que los profesores  tienen de enseñar. Realmente nunca se ha puesto en entredicho tal enseñanza, sí el contenido, pero no la forma en la que se enseña. Es precisamente esto lo que me gustaría tratar en este artículo.

La enseñanza tradicional, de la que he sido objeto, creo que sirve para formar las estructuras lógicas del cerebro pero no para el aprendizaje. En mi pasado he aprendido de manera desordenada y desmotivada, y no consigo recordar una enorme parte de los conocimientos adquiridos. No me atrevo a dar una cifra, pero el porcentaje sería escalofriante. El que el aprendizaje sea tan impersonal y tan poco “vivencial”, creo que es negativo y fomenta el olvido.

En occidente se intenta motivar estimulando con  las notas, la puntuación y otros aspectos similares que tengan influencia directa con el comportamiento del niño. Me gusta y veo muchas cosas positivas en este modelo conductista, pero, simplemente, creo que no funciona como debiera. Aunque no es el motivo del artículo, me gustaría apuntar que uno de las grandes barreras con las que se encuentra nuestro modelo tradicional de enseñanza, es con la pérdida de confianza de los padres hacia los profesores, lo que implica una falta de respeto del niño hacia los educadores. Ello merma la eficacia conductista del modelo y hace fracasar la educación, tal y como siempre nos la hemos planteado.  Creo que los padres de hoy debemos dar a los profesores la importancia que tenían antes y colaborar juntos para conseguir verdaderos efectos sobre los valores y la estructura mental del niño. Seguir con la actitud defensora de nuestro hijo en detrimento de la imagen del profesorado, solo sirve para dañar la imagen que nuestro hijo tiene de los demás y promover un carácter reaccionista en el que el empoderamiento de su persona le haga creer mucho más y mejor que el resto.

Existen varios modelos de aprendizaje:

Modelo conductista: El aprendizaje se fundamenta en la conducta del niño y busca un cambio en esta. En algunos casos el aprendizaje es, básicamente, experimental donde la observación niño-objeto se convierte en algo fundamental. Con este modelo ha sido posible tratar una gan variedad de problemas con unos índices de eficacia razonablemente altos.

Modelo Constructivista: Se basa en un aprendizaje básicamente experimental en el que no te cuentan lo que ocurre sino que lo pruebas tú mismo. Fomenta un aprendizaje constructivo en el que el niño aprende sobre los conocimientos que ya ha adquirido.

Teoría de Piaget: El aprendizaje en la teoría de Jean Piaget es el producto de los esfuerzos del niño por comprender y actuar en su mundo. Piaget dice que tenemos una capacidad innata de adaptación al medio (lo observa en un feto que ya es capaz de chuparse el dedo. Dice que ahí empieza su pensamiento cognitivo). La asimilación de las nuevas experiencas produce la acomodación del conocer.

Modelo Sudbury:  Cree que el aprendizaje es un proceso que tú haces, no un proceso que se hace a ti. Cree que se puede aprender sin la intervención de un profesor. El profesor únicamente es un consejero que está cuando se le solicita. Hay,  muchas escuelas que siguen ya este método. No incitan al  aprendizaje, esperan a que los niños quieran adquirir el conocimiento particular (leer, escribir, matemáticas, etc) para empezar a enseñarlo. Dicen que las ganas de querer aprender les motiva mucho más que cualquier otra cosa. Lo curioso de este tipo de aprendizaje es que existen escuelas desde hace un par de décadas y todavía no se ha detectado ningún caso de dislexia (se habla que el  20% de los niños son disléxicos). Desde luego es un dato que nos da que pensar.

De todos estos métodos creo que habría que hacer un mezcla entre la teoría conductista de nuestro modelo tradicional, con la libertad del método Sudbury (aunque lo encuentro más una utopía que una realidad, pero desde luego es inquietante) y el modeloconstructivista en el que aprendes por experiencias. Realmente sí creo que las experiencias dan un aprendizaje más arraigado y profundo y me encantaría que todo lo que pudiese aprenderse de esta manera, asi fuese, ya que recordar es más simple y duradero. Trabajé en una empresa en la que el logotipo de la misma era complicado de ver. Las letras eran el nombre de la empresa pero estaban escritas coloreadas sobre la parte que no suele tener contenido de las letras. El proceso por el que descubrías el nombre era una experiencia sensorial que conseguían que nunca más volvieses a olvidarlo y que la lectura del nombre implicase algo más. Un proceso subconsciente muy estudiado y eficaz.

También sería interesante ver de qué manera se pueden tener en cuenta, no solo las aptitudes intelectuales, si no también las aptitudes personales y sociales. De ello versa la teoría de Goleman. La teoría de Goleman cree que, igual que la teoría conductivista crea cambios en la conducta, el aprendizaje emocional implica cambios en las reacciones fisiológicas y en las conductas relacionadas con las emociones del niño.

Es decir, no solo debemos cambiar el contenido de la educación actual, que son los niños del mañana, sino también la forma en la que tenemos de enseñar esos conocimientos. Debemos buscar la manera, con los avances científicos que se están produciendo, de poder personalizar un poco más el aprendizaje, hacerlo más entretenido, más duradero y más eficaz. El fracaso escolar de niños con dislexia, hiperactivos y con algún tipo de característica que no encaje con las normas de la disciplina escolar, debe tener cabida en un sistema educativo más estudiado. Se ha descubierto que las madres que sufran estrés durante el embarazo consiguen aumentar enormemente las posibilidades de concebir un niño hiperactivo. El estrés es otro tema con el que hay que acabar, pero mientras tanto, debemos cuidar de esos niños que son diferentes y que necesitan un mayor nivel de personalización para poder llevar una vida plena y feliz.

Me gustaría dejaros un video muy interesante titulado “pensando en los demás” en el que se observa como Toshiro Kamamori, un profesor de Japón enseña una educación basada en los valores. Que conste que con este video no estoy haciendo apología de la educación de oriente, que creo muy exigente y poco satisfactoria, aunque debemos aprender de su disciplina y rigor sin caer en la esclavitud del niño.

El video hace hincapié en una educación que busca la felicidad de los estudiantes, es más espiritual que la acostumbrada en occidente. Durante el año Toshiro Kamamori intenta potenciar la relación entre los niños para crear vínculos, intenta que expresen sus emociones para sanearlas, y , sobre todo, potencia un sentimiento general basado en que hacer el bien a los demás es lo que genera la felicidad.