Las mil caras de la felicidad

Desde el principio la intención del blog es crear un espacio dónde poder leer (artículos, notas, reflexiones, etc.) y escuchar (canciones, conferencias, análisis) todo aquello que pueda afectar o estar relacionado con la felicidad de las personas. Con esa intención he pedido a algunos  asiduos lectores del blog que manifiesten qué es lo que a ellos les hace felices, que nos hablen de su experiencia, sea la que sea, y que reflexionen con nosotros aportándonos su visión, su realidad.

Sara Blanco comparte con nosotros su experiencia de la maternidad y nos cuenta su percepción de cómo la sociedad afronta esta cuestión:

Conozco muchos matrimonios y parejas que a la pregunta -¿para cuándo un niño? -responden cosas parecidas a estas:

–       Puf, no sé, por ahora no, más adelante, al menos dos añitos para poder disfrutar un poco.

Yo intento no preguntar mucho esto porque padezco en mis carnes infinidad de preguntas incómodas e intento empatizar de antemano con el interrogado.

Pero, cuando escucho estas preguntas, me gusta escuchar qué contesta la gente y, normalmente, me hace pensar. Cuando tenemos hijos ¿dejamos de disfrutar? Si es así, ¿por qué tenemos hijos?

Hay cosas en la vida que se pueden decidir. Por ejemplo: comprarse una casa, mudarse, irse al extranjero, comenzar unos estudios, ponerse a dieta, casarse, irse de viaje a un lugar determinado, etc. Muchas de estas cosas se piensan, se consultan, se planifican, se meditan y se deciden, invirtiendo un tiempo determinado que va en función de la importancia que le demos.

Hay otras cosas, quizá más trascendentales, que no se deciden, simplemente llegan y se desarrollarán en función de cómo las acojamos nosotros: el amor, la enfermedad, una determinada oferta de trabajo, la lotería, nacer, morir, etc. Estas cosas vienen sin avisar. Y la reflexión, las medidas y el plan de actuación son posteriores.

Pues bien, en el tema de los hijos me parece muy curioso que pertenezcan más al primer grupo de cosas que al segundo…

Pero bueno, volviendo al principio, me surgen infinidad de dudas. Retomo la ya planteada, ¿los niños nos impiden disfrutar? ¿En qué sentido? ¿Cuál es el momento ideal para tener hijos?

En este tema, el de la descendencia, la gente tiene el gran valor de opinar con mucha libertad, obviando que están metiéndose en una parte privada e íntima de la otra persona. A veces, si es alguien cercano el que te regala sin pedirla su opinión, no te importa. Otras, cuando es un simple conocido o un transeúnte con el que te cruzas, puede molestarte hasta el extremo.

Soy madre, tengo tres hijos y estoy esperando el cuarto que, si Dios quiere, nacerá a primeros de julio. Este hecho, en sí mismo, me ha acarreado los comentarios aprobatorios y desaprobatorios de muchas personas (como si les hubiese preguntado qué les parecía). Pero, por encima de todo esto, ser madre me ha transformado.

Me ha transformado porque me he descubierto a mí misma, he conocido cómo soy. Los niños tienen la virtud de “sacarte de ti mismo” constantemente. Y para mí esto ha sido algo maravilloso. Se han desarrollado en mí la empatía y la preocupación por el otro hasta un punto que no se había dado en mi persona. Me han descubierto el don de disfrutar de lo cotidiano, sin necesitar grandes acontecimientos. Me han ayudado, y lo hacen cada día, a salir de mi egoísmo natural porque hay 3 personas que me necesitan (a mí, a su padre, etc) para realizar hasta las labores más básicas del día a día. Y me han ayudado a darme cuenta de lo imperfecta que soy, porque si en la relación de pareja uno descubre sus carencias con facilidad, en el mundo de la maternidad, ya es exagerado. Pero este sentimiento, nada agradable en muchas ocasiones, me invita a querer cambiar cada día, a querer potenciar todo lo bueno para dárselo a ellos. A todo esto hay que añadir el sentimiento sincero de amor, la donación, el sentirse orgulloso, pero no quiero enrollarme mucho.

Es difícil explicarlo y transmitirlo. Todo parece correr, limpiar culetes, lavar ropa, cepillar dientes, pegar grititos, ir con prisas, dar comidas, echar cremas, lavar cabezas, buscar piojos, escribir notas a los profes, sacar uniformes y un larguísimo etc dicho a toda velocidad. Pero no es, ni de lejos, eso. Es descubrir que se te ha confiado una vida humana, sin hacer nada para merecerlo. Que es una persona con ansias, miedos, alegrías, virtudes y un montón de cosas por descubrir y por disfrutar. En definitiva, una vida en la que resultas una de las dos personas más influyentes. Un milagro. Una maravilla.

Si me preguntas, te diré que efectivamente duermo poco, hace mucho que no voy al cine y no paro quieta, pero no me cambio por nadie porque lo que tengo es un auténtico tesoro.

Y a la pregunta ¿piensas tener más? Respondo, no lo sé ni yo porque no está sólo en mi mano pero, sinceramente, ¿a ti qué te importa?”

Sara Blanco Masaveu

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Fabulosa película sobre lucha y justicia


Actrices principales de "The Help"

Criadas y señoras se estrenó el 28 de octubre de 2011, así que a estas alturas no os estoy descubriendo nada nuevo, pero quería dejar constancia de esta recomendación en el blog.
Lo primero es decir a los chicos que no se asusten, es una película de mujeres pero no para mujeres, también os va a gustar.  El argumento es simplón y quizás la representación de los personajes sea estereotipada, pero el humor y la moraleja merecen la pena.
Querría que al verla os planteaseis las similitudes que existen entre las criadas negras de los años 60 (argumento de la trama) y la explotación laboral que está tan de moda. Habla del sometimiento y la falta de derechos, del miedo y la injusticia, ¿os suena?

Todas las actrices de la película están increíbles. Todas, a su manera, te transmiten una fortaleza y una personalidad de la que te contagias en el primer momento. Ver con detalle la actuación de Viola Davis, Emma Stone, y la graciosísimo personaje de Octavia Spenser.

Ha sido una película realizada solo con 25 millones y ha recaudado en EEUU más de 165, estas son las películas que andamos buscando, una buena historia que te hace salir del cine con un gran sentimiento de justicia y con ganas de luchar por lo que crees. Me parece un sentimiento que merece el Oscar.

Este vídeo cambia tu forma de pensar

Gracias a mi suegro descubrí  un video que creo que todos debemos de ver. Es una conferencia de Emilió Duró, un monstruo de la comunicación que consigue transmitirte ideas, conceptos y optimismo ante la vida haciéndote reír.

El exitoso fin de la visualización es estar más contento varios días, disfrutar de una buena charla y comenzar a buscar las cosas que realmente nos hacen felices.

Ahí os lo dejo, espero que lo disfrutéis.